SINOPSIS

Una pesadilla posible, en la que hombres y mujeres que no importan a nadie son raptados y obligados a participar en peleas a muerte, para la diversión de poderosos.

[TODOS LOS DÍAS] ANTES DE MORIR

Lluvias torrenciales. JULIO y LAURA, dos jóvenes, son arrastrados por las caudalosas aguas de un río desbordado. LAURA es engullida por la corriente, sin embargo JULIO es recogido por una lancha. Más tarde descubre que ha sido secuestrado. Su familia no recibe ninguna petición de rescate y, al no llegar noticias, los jóvenes son dados por desaparecidos en las inundaciones.

Julio comprobará que no está sólo en su cautiverio, allí hay hombres y mujeres que comparten su destino incierto; a ellos tampoco les echa de menos nadie. Han sido capturados para un macabro fin en el que la tortura psicológica y física hace que para para muchos, la muerte sea un premio. Nadie ha escapado jamás...con vida.


SECUENCIA

“¿Has intentado escapar?”, le pregunta Adrián a Julio. Los dos están metidos en una especie de calabozo sin rejas, con paredes de metal, alumbrado por una luz autónoma que les hace parecer cadáveres. Visten ropas raídas. De vez en cuando se oyen de fondo alaridos, gritos, aullidos, vítores... Adrián tiene la cabeza afeitada, y presenta más de una cicatriz y una oreja partida. Julio quiere saber dónde están metidos. Nada sale de entre los rotos labios de Adrián. Julio admite que ha intentado huir, pero le extraña que después de atraparle le trataran con cuidado, parecía como si no quisieran golpearle.“Lo hubieran hecho, pero los guardianes lo tienen prohibido”, responde Adrián. Julio no entiende nada. Adrián le pregunta si ha estado en otra celda antes, “¿quién ha sido tu compañero?” Julio no lo sabe, “murió”. Adrián quiere saber si le dijo su nombre. “No podía hablar, estaba amordazado, y tampoco intentaba quitarse la mordaza; y no tenía las manos atadas”, responde Julio, aturdido. Adrián, con frialdad, concluye que no era una mordaza, sino vendas. “¿Vendas?”, se extraña Julio.

Su compañero de cautiverio asiente: “le habían arrancado los dientes, es lo que hacen a los que muerden en las peleas.”


PERFIL DE LOS PERSONAJES

JULIO. La impotencia y el pundonor. 
Es el joven protagonista (unos 30 años). De clase media-baja. A punto de iniciarse como individuo: estudios concluidos, acceso al primer trabajo, deportista, una chica que quizá… Tiene cierto carácter, y presencia de ánimo. Se enfrentará al lado más salvaje e increíble de la vida, para descubrir hasta dónde puede llevarle el espíritu de supervivencia.

LAURA. El amor propio. 
Algo más joven que JULIO, pero de parecida extracción social; ambos se conocen desde pequeños. Huérfana; vive con su abuelo. Trabaja en un bar. Acostumbrada a cierta dureza de la vida, lo que no le resta ningún atractivo, al contrario. Víctima colateral y testigo, más que protagonista, de los sucesos.

ADRIAN. La supervivencia. 
Compañero de cautiverio de JULIO. Treinta y muchos. Alcanzó el éxito como ejecutivo de banca. En una mala operación perdió todo, aunque sospecha que es por su homosexualidad. Ahora es un experto en pelear y evitar la muerte; resignado a no salir nunca –vivo– de su cautiverio. Se entrega de lleno a JULIO, de quien se queda prendado.

CLAUDIO. El oficio (del mal). 
Cincuenta y muchos. Acostumbrado a utilizar a las personas como un material más. Es un delincuente satisfecho con su status actual, que sólo aspira a mantenerse independiente. Conservador, aunque le acabará tentando el dinero. Demuestra una predilección por las mujeres, en estado de sumisión. Es difícil verle sin un puro en la boca.

MARCO / DOCTOR. La ambición (del mal). 
Unos 40 años. Mano derecha de CLAUDIO. Aunque le llaman doctor se le supone veterinario. Ha perdido todo vínculo con el exterior, su vida es el ‘trabajo’, y aspira a más cosas, a prosperar, a ampliar sus líneas de ‘negocio’. No muestra tendencia sexual alguna.

ALEJANDRO. El culpable. 
Unos 60 años. Representa el mal por pasiva. Es un hombre muy bien asentado socialmente, Delegado del Gobierno. Con familia numerosa. Presenta dos caras bien definidas: aficionado a la cultura más exquisita, y a espectáculos brutales y exclusivos, que por serlo están fuera de la ley.